Publicado el Miércoles 25 de Septiembre 2024
Las superficies de piedra natural, como el mármol, granito y cuarzo, aportan elegancia y durabilidad a cualquier espacio. Sin embargo, para mantener su belleza y funcionalidad a lo largo del tiempo, es necesario seguir un adecuado mantenimiento. En este artículo, te explicamos las mejores prácticas para limpiar y proteger estas superficies, evitando desgastes y manchas.
Para la limpieza diaria de mármol y granito, se recomienda utilizar un paño suave con agua y jabón neutro. Evita productos ácidos o abrasivos, como el vinagre o el amoníaco, ya que pueden dañar la superficie y opacar el brillo natural de la piedra.
El mármol y el granito son materiales porosos, por lo que es fundamental sellarlos periódicamente para evitar la absorción de líquidos y manchas. Se recomienda aplicar un sellador específico cada seis meses en zonas de alto uso, como encimeras y baños.
Las piedras naturales pueden resistir temperaturas altas, pero el contacto directo con ollas calientes puede afectar su estructura con el tiempo. Se recomienda el uso de protectores térmicos en encimeras de cocina y evitar golpes fuertes en las superficies para prevenir fisuras o grietas.
Para conservar la apariencia original de la piedra, es recomendable pulirla cada cierto tiempo con productos específicos. En el caso del mármol, un pulido profesional puede restaurar su brillo y eliminar pequeños rayones o imperfecciones.
En conclusión, el mantenimiento adecuado de las superficies de piedra natural no solo prolonga su vida útil, sino que también mantiene su apariencia sofisticada a lo largo del tiempo. Siguiendo estas recomendaciones, podrás disfrutar de la elegancia y resistencia del mármol, granito o cuarzo en tu hogar o proyecto. En Gramar, ofrecemos piedras naturales de la más alta calidad y asesoría profesional para su instalación y cuidado. ¡Contáctanos para más información!